sábado, 18 de junio de 2016

SIGNIFICADO Y USOS DEL MANTRA DE LA COMPASION " ON MANI PADME HUM "

El Mantra de la Compasión, OM MANI PADME HUM 

Introducción El Mantra de la Compasión, OM MANI PADME HUM , 






los tibetanos lo pronuncian ̈Om Mani Peme Hung ̈.             Encarna la compasión y la bendición de todos los Budas y Bodhisattvas,e invoca en especial la bendición de Avalokiteshvara, el buda de la compasión. 


Avalokiteshvara es una manifestación especial del buda Sambogakaya, y su mantra se considera la esencia de la compasión de Buda hacia todos los seres.                                                                                                                             Así como Padmasambhava es el maestro más importante para el pueblo tibetano, Avalokiteshvara es el buda más importante, y la deidad karmita delTíbet.                                                                                                                                                                 
Según un dicho muy conocido, el buda de compasión llegó a grabarse tanto en la conciencia tibetana que cualquier chiquillo que supiera pronunciar la palabra ̈madre ̈ también sabía recitar
 el mantra OM MANI PADME HUM 



                                                                                                                                                  Mito del Mantra Se cuenta que, hace innumerables eras, 
mil príncipes hicieron el voto de convertirse en budas. 

Uno de ellos decidió llegar ha ser el Buda que conocemos con el nombre de Gautama Sidharta; Avalokiteshvara, empero, hizo el voto de no alcanzar la iluminación hasta que los otros mil príncipes se hubieran convertido en budas.    

 Además, en su infinita compasión, hizo también el voto de liberar a todos los seres conscientes de todos los Mantra de la Compasión sufrimientos de los distintos reinos del sámsara, y formuló la siguiente plegaría ante los budas de las diez direcciones:   

 Qué pueda ayudar a todos los seres, y si alguna vez me canso de esta gran obra, que mi cuerpo se destruya en mil pedazos ̈. En primer lugar se dice, descendió a los reinos infernales, y luego ascendido gradualmente por el mundo de los espíritus hambrientos, y así sucesivamente hasta llegar al reino de los dioses. 

Una vez allí, volvió la vista hacia abajo y consternado descubrió que aunque había salvado innumerables seres del infierno, seguían cayendo otros seres en número igualmente incalculable.           

 Esto lo sumió en el más profundo pesar, y por un instante casi perdió la fe en el noble voto que había hecho, de manera que su cuerpo estalló en mil pedazos.          

  En su desesperación, Avalokiteshvara pidió ayuda a todos los budas, que acudieron a socorrerle desde todas las direcciones del universo, en forma de un a ventisca de copos de nieve, según dice un texto. 



 Con su gran poder, los budas volvieron a reunir sus pedazos, y a partir de entonces Avalokiteshvara tuvo once cabezas y mil brazos, y un ojo en cada palma de su mano, como símbolo de esa unión de sabiduría y medios útiles que es la marca de la autentica compasión.  

 Bajo esta forma, era aun más resplandeciente que antes y dotado de un mayor poder para ayudar a todos os seres, y su compasión se volvió aun más inmensa mientras repetía una y otra vez este voto ante todos los budas: Qué no alcance el estado final de buda hasta que todos los seres conscientes alcancen la iluminación.                     

Se cuenta que en su pesar ante los sufrimientos del sámsara le cayeron lágrimas de los ojos, lágrimas que por la bendición de los budas, reconvirtieron en las dos Taras.             



Una es tara en la forma verde, que es la fuerza activa de la compasión y la otra que es la Tara en su forma blanca, que es el aspecto maternal de la compasión.     


 El nombre de Tara significa: ̈la que libera ̈; la que nos trasporta a la otra orilla del océano del sámsara.      

  Está escrito en los sutras del Mahayana que Avalokiteshvara dio su mantra al propio Buda, y Buda a su vez le concedió la tarea noble y especial de ayudar a todos los seres del universo a alcanzar la budeidad.   

    En aquel momento, todos los dioses hicieron caer una lluvia de flores sobre ellos, la tierra tembló y el aire resonó con el sonido OM MANI PADME HUM HRIH 

.                  


Dice un poema: Avalokiteshvara es como la luna Cuya fresca luz extingue los fuegos ardientes del sámsara; Bajo sus rayos, el loto de la compasión de la floración nocturna Abre por completo sus pétalos. 


LA ENSEÑANZA DE SU SIGNIFICADO Y EL USO SEGÚN LA TRADICIÓN TIBETANA Las enseñanzas explican que cada una de las seis sílabas que componen el mantra, OM MA NI PAD ME HUM , 
tiene una virtud especifica y poderosa para provocar la trasformación en distintos as pectos de nuestro ser. 
Las seis sílabas purifican completamente las seis ponzoñosas emociones negativas, que son manifestación de la ignorancia y que nos hacen obrar de un modo negativo 

Mantra de la Compasión  con el cuerpo, el habla y la mente, creando así el sámsara y el sufrimiento que en él experimentamos.                                                                       Por mediación del mantra, el orgullo, los celos, el deseo, la ignorancia, la codicia y la ira se trasforma en su verdadera naturaleza, la sabiduría de las seis familias de budas que se manifiestan en la mente iluminada.                                                                      

Así pues cuando pronunciamos el mantra OM MANI PADME HUM , 

se purifican las emociones negativas que son la causa de los seis reinos del sámsara. 

Es así como la recitación de las seis sílabas evita el renacimiento en los seis reinos y disipa además el sufrimiento inherente a cada uno de ellos. 


Al mismo tiempo, recitar OM MANI PADME HUM purifica por completo los agregados del yo, los escandas, y perfecciona las seis clases de acción trascendental del corazón de la mente iluminada, las paramitas de generosidad, la conducta armoniosa, la paciencia, el entusiasmo, la concentració n y la sabiduría. 


Se dice también que OM MANI PADME HUM confiere una poderosa protección contra toda clase de influencias negativas y contra las distintas formas de enfermedad. 

A menudo se le añade al mantra la sílaba HRIH , la sílaba semilla de Avalokiteshvara, de modo que se convierte en OM MANI PADME HUM HRIH .   

  HRIH es la esencia de la compasión de todos los budas, es el catalizador que activa la compasión de los budas para transformar nuestras emociones negativas en su naturaleza de sabiduría.



 Kalu Rimponché escribe: 
Según otra manera de interpretar el mantra, se puede decir que 

la silaba OM es la esencia de la forma iluminada;
 MANI PADME , las cuatro silabas centrales, representan el habla de la iluminación,
 y la última sílaba, HUM , representa la mente de la iluminación. 

El cuerpo, el habla y la mente de todos los budas y Bodhisattvas son inherentes al sonido de este mantra, que purifica los oscurecimientos del cuerpo, habla y mente, y lleva a todos los seres al estado de realización. 

Sumado a nuestra fe y a nuestros esfuerzos de meditación y recitación, surge y se desarrolla el poder trasformador del mantra.
 Podemos verdaderamente purificarnos de esta manera. 




PRACTICA MEDITATIVA DEL MANTRA 

Reverenciar con las manos en el corazón a los budas de las cuatro direcciones de forma discreta y con gran respeto, 

una vez terminado tomar el rosario (Japa Mala) de 108 cuentas en nuestra mano derecha y sentarse en una postura cómoda en la cual podamos mantener la columna vertebral recta y a la vez el cuerpo relajado con los ojos entre abiertos y la mirada difusa sin fijar la vista en nada pero apuntando hacia el suelo ha un metro delante de nosotros aproximadamente, acto seguido realizar la siguiente invocación mentalmente para motivar nuestra meditación y nuestra vida a la iluminación de todos los seres. 

Mantra de la Compasión 1er paso 

Invocación Por el poder y la verdad de esta practica: 
Que todos los seres tengan felicidad y lo que causa la felicidad; 

Que todos sean libres de pena y de las causas de la pena; 

Que no se separen nunca de la felicidad sagrada en la que no hay sufrimiento alguno; 

Y que todos vivan en ecuanimidad, sin demasiado apego ni demasiada aversión, Y que vivan creyendo en la igualdad de todo lo que vive.

 2do paso 
Transmisión de poder a través del Mantra 
Posteriormente visualizar la conciencia de todos los budas de compasión como una potente luz enfrente a nosotros y pronunciar el monosílabo OM

 visualizando que de la luz de los budas sale un Rayo de luz blanca que toca nuestra frente y llena todo nuestro cuerpo, trasmitiéndonos la esencia iluminada que purifica todos nuestros canales sutiles aportándonos la bendición del cuerpo de los budas eliminándonos el karma negativo que se halla acumulado a través de acciones erróneas con nuestro cuerpo;

 continuar con las cuatro sílabas MANI PADME , visualizando que de la luz de los budas sale un rayo de color Rojo Rubí, que va hacia el centro de energía de la garganta y nos llena todo el cuerpo, 

trasmitiéndonos el habla iluminada de todos los budas, 
limpiando todo el karma negativo que se halla generado a través del habla; 

terminando el mantra con la sílaba HUM , visualizando que de la luz de los budas sale un chorro le luz azul (del color del lapislázuli )

 y que va hacia el centro de energía del corazón y invade todo el cuerpo, que la bendición de la mente iluminada de todos los budas nos embarga

 limpiando el karma acumulado a través de nuestro pensamiento abriéndonos a la energía creativa que proviene de la mente iluminada de todos los budas. 

Posteriormente pasar la primera cuenta del rosario y repetir esta practica hasta haber pasado las 108 cuentas 

3er paso 

Reposar en la conciencia de los budas y dedicar los meritos así obtenidos a todos los seres. 
Ahora disuelva todo su cuerpo que es pura luz en la luz de los budas que se hacen uno con usted en la naturaleza original pura de su mente. 

Reconozca que esta naturaleza es comparable al cielo infinito y libre de manchas y macula sienta su mente en su verdadera morada de la cual usted nunca ha salido, 

repose en la profunda paz de este conocimiento cuanto tiempo usted desee y se sienta cómodo aproveche al máximo esta experiencia, 

entonces después de algunos minutos sienta que le trasmite a todos los seres concientes la dicha y los beneficios de esta meditación volviendo poco a poco a su Mantra de la Compasión 

 conciencia ordinaria pero sin perder la certeza que es parte de un gran todo camine junto con esa gran inmensidad que todo lo abarca, 

sepa que solo las limitaciones de nuestros pensamientos son los que nos hacen sentirnos solos o separados de este conocimiento. 

Mantenga esta actitud en el resto del día de ser parte de todo lo que lo rodea a cada paso en cada momento, esta practica le preemitirá alcanzar la conciencia iluminada en pocos años de vida después de grandes ciclos de ignorancia.

Om Mani Padme Hum 108 veces






-los tibetanos lo pronuncian ¨OM MANI PEME HUNG¨- ॐ मणि पद्मे हूँ,
 es uno de los mantras más conocidos del budismo. 

 Este mantra de 6 sílabas encarna la compasión y la bendición de todos los Budas y Bodhisattvas, e invoca en especial la bendición de Avalokiteshvara, el buda de la compasión. 

El mantra se asocia en particular con la representación de cuatro brazos Shadakshari de Avalokiteshvara. 

 Avalokiteshvara es una manifestación especial del buda Sambogakaya, 
y su mantra se considera la esencia de la compasión de Buda hacia todos los seres.

 Así como Padmasambhava es el maestro más importante para el pueblo tibetano, Avalokiteshvara es el buda más importante, y la deidad karmita del Tíbet. 

 Se dice que el Dalai Lama es una reencarnación de Avalokiteshvara, 
razón por la cual el mantra es particularmente venerado por sus seguidores. 

 Dice un poema: "Avalokiteshvara es como la luna Cuya fresca luz extingue los fuegos ardientes del sámsara; 

 Bajo sus rayos, el loto de la compasión de la floración nocturna Abre por completo sus pétalos. 




" En budismo tibetano se piensa que recitando el mantra de Chenrezig,Om Mani Padme Hum, ya sea a viva voz o mentalmente para uno mismo,
 invoca la poderosa y benevolente atención de Chenrezig, la expresión de la compasión de Buda. 

Se dice que ver el mantra escrito tiene el mismo efecto, por lo que puede encontrarse en lugares donde sea bien visible, incluso grabado en piedras. 

Lo mismo ocurre haciendo girar la forma escrita del mantra en una rueda de oración, así que existen muchos de estos cilindros con "om mani padme hum" 

escrito muchísimas veces en su interior, incluso millones.



 Hay ruedas pequeñas que puedes llevar encima y girar con una mano,
 y otras tan grandes que necesitan el impulso de varias personas.

Según los maestros del budismo tibetano, todo el conjunto de las enseñanzas del Buda está contenido en el mantra Om Mani Padme Hum.





 OM MANI PADME HUM - El Mantra de la Compasión

 El Mantra de la Compasión, OM MANI PADME HUM
 -los tibetanos lo pronuncian ¨OM MANI PEME HUNG¨- ॐ मणि पद्मे हूँ, 

es uno de los mantras más conocidos del budismo. 

 Este mantra de 6 sílabas encarna la compasión y la bendición de todos los Budas y Bodhisattvas, e invoca en especial la bendición de Avalokiteshvara, el buda de la compasión. 

El mantra se asocia en particular con la representación de cuatro brazos Shadakshari de Avalokiteshvara. 

 Dice un poema:
 "Avalokiteshvara es como la luna Cuya fresca luz extingue los fuegos ardientes del sámsara; Bajo sus rayos, el loto de la compasión de la floración nocturna Abre por completo sus pétalos.

" En budismo tibetano se piensa que recitando el mantra de Chenrezig,Om Mani Padme Hum, ya sea a viva voz o mentalmente para uno mismo,

 invoca la poderosa y benevolente atención de Chenrezig, la expresión de la compasión de Buda. 

Se dice que ver el mantra escrito tiene el mismo efecto, por lo que puede encontrarse en lugares donde sea bien visible, incluso grabado en piedras. 

Lo mismo ocurre haciendo girar la forma escrita del mantra en una rueda de oración, así que existen muchos de estos cilindros con "om mani padme hum" 

escrito muchísimas veces en su interior, incluso millones. 

Hay ruedas pequeñas que puedes llevar encima y girar con una mano, y otras tan grandes que necesitan el impulso de varias personas.

Según los maestros del budismo tibetano, todo el conjunto de las enseñanzas del Buda está contenido en el mantra Om Mani Padme Hum. 

 Las enseñanzas explican que cada una de las seis sílabas que componen el mantra, OM MA NI PAD ME HUM, tiene una virtud especifica y poderosa para provocar la trasformación en distintos aspectos de nuestro ser. 

Las seis sílabas purifican completamente las seis emociones negativas, que son manifestación de la ignorancia y que nos hacen obrar de un modo negativo con el cuerpo, el habla y la mente, creando así el sámsara y el sufrimiento que en él experimentamos. 

 Por mediación del mantra, el orgullo, los celos, el deseo, la ignorancia, la codicia y la ira se trasforman en su verdadera naturaleza, la sabiduría de las seis familias de budas que se manifiestan en la mente iluminada. Así pues. cuando pronunciamos el mantra OM MANI PADME HUM, se purifican las emociones negativas que son la causa de los seis reinos del sámsara. 

 Es así como la recitación de las seis sílabas evita el renacimiento en los seis reinos y disipa además el sufrimiento inherente a cada uno de ellos. 

Al mismo tiempo, recitar OM MANI PADME HUM purifica por completo los agregados del yo y perfecciona las seis clases de acción trascendental del corazón de la mente iluminada, las paramitas de generosidad, la conducta armoniosa, la paciencia, el entusiasmo, la concentración y la sabiduría. 

 Se dice también que OM MANI PADME HUM confiere una poderosa protección contra toda clase de influencias negativas y contra las distintas formas de enfermedad.

 Simplificándolo, esa frase en Sánscrito quiere decir: 

 “Dios, que los pétalos de esta flor se abran para que aparezca la joya de mi yo interior” 



 Significado de las 6 sílabas:

 Cada sílaba de Om Mani Padme Hung nos permite cerrar la puerta a renacimientos en alguno de los seis ámbitos que componen la existencia cíclica: 

 OM Cierra la puerta de los renacimientos desde el mundo de los devas. 
 MA Cierra la puerta de los asuras.
 NI Cierra la puerta de los humanos. 
 PAD Cierra la puerta de los animales. 
ME Cierra la puerta de los espíritus hambrientos (pretas).
 HUM Cierra la puerta del infierno. 

 Cada sílaba purifica de una forma

 OM Purifica el velo del cuerpo. 
 MA Purifica el velo del habla.
 NI Purifica el velo de la mente.
 PAD Purifica el velo de las emociones conflictivas. 
 ME Purifica el velo del condicionamiento latente. 
 HUM Purifica el velo que cubre el conocimiento. 

 Cada sílaba es por sí misma un mantra:

 OM Por el cuerpo de los Budas. 
 MA Por la palabra de los Budas. 
 NI Por la mente de los Budas.
 PAD Por las virtudes de los Budas.
 ME Por los actos de los Budas.
 HUM Por la suma de la gracia del cuerpo, el habla, la mente, la virtud y la actividad de los Budas. 

 Cada sílaba se corresponde con las seis Paramitas o Perfecciones transcendentales:

OM está bendecida para ayudarte a lograr la perfección en la práctica de la generosidad. 
 MA ayuda a perfeccionar la práctica de la ética pura. 
 NI ayuda a conseguir la perfección en la práctica de la tolerancia y paciencia. 
PAD ayuda a lograr la perfección en la perseverancia. 
 ME ayuda a lograr la perfección en la práctica de la concentración. 
 HUM ayuda a lograr la perfección en la práctica de la sabiduría. 


 Cada sílaba se relaciona también con los seis Budas: 

 OM Ratnasambhava. 
 MA Amaoghasiddi. 
 NI Vajradhara. 
 PAD Vairocana. 
 ME Amitabha. 
 HUM Akshobya.

 Cada sílaba del mantra purifica un defecto:

 OM Orgullo. 
 MA Envidia / Deseo de ser entretenido. 
 NI Deseo pasional. 
 PAD Estupidez / Prejuicio. 
 ME Pobreza / Posesividad.
 HUM Agresividad / Odio. 

 Finalmente, cada sílaba está relacionada con las seis sabidurías: 

 OM Sabiduría de la ecuanimidad. 
 MA Sabiduría de la actividad. 
 NI La sabiduría que surge de sí misma. 
 PAD La sabiduría del Dharma. 
 ME La sabiduría de la discriminación. 
 HUM La sabiduría semejante a un espejo.

 Kalu Rimponché escribe:

 "Según otra manera de interpretar el mantra, 
se puede decir que la silaba 
OM es la esencia de la forma iluminada;
 MANI PADME, las cuatro silabas centrales, representan el habla de la iluminación, y la última sílaba,
 HUM, representa la mente de la iluminación. 

 El cuerpo, el habla y la mente de todos los budas y Bodhisattvas son inherentes al sonido de este mantra, que purifica los oscurecimientos del cuerpo, habla y mente, y lleva a todos los seres al estado de realización. 

Sumado a nuestra fe y a nuestros esfuerzos de meditación y recitación, surge y se desarrolla el poder trasformador del mantra. 

 Podemos verdaderamente purificarnos de esta manera.

 Las seis sílabas, significan que a partir de la práctica de un camino, 
que es la unión indivisible del método y la sabiduría, puedes transformar tu cuerpo, tu habla y tu mente impuras en el cuerpo, el habla y la mente puras y exaltadas de un buda. 

Se dice que no debes buscar la budeidad fuera de ti, 
las sustancias para el logro de la budeidad están dentro de ti. 

Como dice Maitreya, 
en el Sublime Continuo del Gran Vehículo (Uttaratantra), 
todos los seres tienen intrínsecamente la naturaleza búdica en su continuo mental. 

Tenemos dentro de nosotros la semilla de la pureza,
 “la esencia de aquellos que han ido” (Tathaghatagarbha), 
que debe ser transformada y desarrollada completamente en la budeidad.

 Avalokiteshvara es una manifestación especial del buda Sambogakaya, y su mantra se considera la esencia de la compasión de Buda hacia todos los seres. 

 Así como Padmasambhava es el maestro más importante para el pueblo tibetano, Avalokiteshvara es el buda más importante, y la deidad karmita del Tíbet. 

 Se dice que el Dalai Lama es una reencarnación de Avalokiteshvara,
 razón por la cual el mantra es particularmente venerado por sus seguidores. 

 Las enseñanzas explican que cada una de las seis sílabas que componen el mantra, OM MA NI PAD ME HUM, tiene una virtud especifica y poderosa para provocar la trasformación en distintos aspectos de nuestro ser. 

Las seis sílabas purifican completamente las seis emociones negativas, que son manifestación de la ignorancia y que nos hacen obrar de un modo negativo con el cuerpo, el habla y la mente, creando así el sámsara y el sufrimiento que en él experimentamos.

 Por mediación del mantra, el orgullo, los celos, el deseo, la ignorancia, la codicia y la ira se trasforman en su verdadera naturaleza, la sabiduría de las seis familias de budas que se manifiestan en la mente iluminada. 

 Así pues. cuando pronunciamos el mantra OM MANI PADME HUM, se purifican las emociones negativas que son la causa de los seis reinos del sámsara. 

 Es así como la recitación de las seis sílabas evita el renacimiento en los seis reinos y disipa además el sufrimiento inherente a cada uno de ellos. 

Al mismo tiempo, recitar OM MANI PADME HUM purifica por completo los agregados del yo y perfecciona las seis clases de acción trascendental del corazón de la mente iluminada, las paramitas de generosidad, la conducta armoniosa, la paciencia, el entusiasmo, la concentración y la sabiduría. 

 Se dice también que OM MANI PADME HUM confiere una poderosa protección contra toda clase de influencias negativas y contra las distintas formas de enfermedad. Simplificándolo, esa frase en Sánscrito quiere decir: 

 “Dios, que los pétalos de esta flor se abran para que aparezca la joya de mi yo interior”





. En Amor, Servicio y Gratitud.. Ram Saram Kaur " " SOY ESCRITORA DE ALMA Y POETA DE CORAZÓN.." Gillian Leyva( Gigi Ram)

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Gratitud.. y te envió ABUNDANCIA INFINITA,
AN´ANASHA.., OMAR TAT SAT.."